La Coctelera

Complices Vitalicios: Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir.

19 jun 05

Simone de Beauvoir (1908-1986), autora feminista creadora del revolucionario El segundo sexo (1949), y el filósofo Jean Paul Sartre (1905-1980) mantenieron una relación tan libre como profunda que se prolongó durante casi toda su vida.
Fueron más famosos que su obra, sobre todo él. A una reedición de El ser y la nada aparecida en los setenta le faltaba un capitulo completo y nadie se dio cuenta...
Cuando ella tenía veintiún años y él veinticuatro, en 1929, se presentaron al exámen final de filosofía. Sartre obtuvo el primer puesto y Simone el segundo, pero los miembros del tribunal estaban convencidos de que la verdadera filósofa era ella.
Durante décadas compartieron sus obras, sus vivencias e incluso sus amantes, que se pasaban el uno al otro sin el menor escrúpulo y que dejaban verdes y al desnudo en la abundante correspondencia que intercambiaron durante los cincuenta y un años que duró su relación. Entre ellos eran tiernos: "Mi vida ya no depende de mi", usted es "siempre yo", no se puede estar "más unidos de lo que ya estamos, usted y yo", escribía él. Por su parte, Simone parecía amar más al amor que había inventado que a Sartre...
Sartre siempre dijo que para él la mitad de la humanidad (los hombres) apenas existía, que prefería "hablar con una mujer de las cosas más insignificantes que hablar de filosofía con (Raymond) Aron".

Sartre y las mujeres.

La realidad era que el muy machista Sartre era un seductor compulsivo que necesitaba coleccionar mujeres -preferiblemente más jovenes- para sentirse realizado. Con ellas fue tremendamente desleal ya que les escribía que las amaba y, tras utilizarlas, se lo contaba todo a Simone. Ambos gastaron toda su sinceridad entre ellos y coleccionaron juntos rendidos y jóvenes admiradores y admiradoras.
Simone de Beauvoir siempre gustó a Sartre porque "tenía la inteligencia de un hombre y la sensibilidad de una mujer". Las declaraciones por carta eran encendidas: "Usted, mi pequeño juez -le escribió él en el tiempo de El ser y la nada-. Usted, mi ojo, mi oreja, mi testigo".
Ni siquiera los respectivos amores norteamericanos de Sartre y Beauvoir, Dolores y Nelson Algren -modelo de Lewis Brogan de Los mandarines-, les apartaron de su "fidelidad" transtemporal.
Cuando Sartre llamó a su compañera para que la ayudara a corregir un manuscrito de una de sus obras, ella corrió a Francia. "Nada, ni tú, ni mi vida, ni mi propia obra, está por encima de la obra de Sartre", le dijo a Algren. En París no encontró a Sartre porque se había ido de vacaciones con su amante...
Durante los últimos años de su vida, se alejaron y terminaron ambos con mujeres de treinta años más jovenes que ellos, Sartre con Arlette y Beauvoir con Sylvie.

Un final vodevilesco.

Jean Paul y Simone, una pareja comprometida con la izquierda y con el comunismo incluso en sus épocas más vergonzantes, despertaron amores y odios. A la muerte de Sartre, Libération publicó un artículo curioso: "Uno de los hombres más insultados de su época". Entre los insultos destaca uno de Céline: "En mi culo, donde se halla, no se le puede pedir a Sartre que vea claro ni que se exprese con nitidez. Sartre ha previsto al parecer el caso de la soledad y de la oscuridad en mi ano".
El día de la muerte de Sartre, Simone protagonizó una de las escenas más terribles de su historia. Simone narró la muerte de Sartre. Sus últimas palabras fueron: "La amo mucho, mi querida Castor". Luego la besó en los labios, cerró los ojos y murió.
La realidad es que cuando Sartre murió era Arlette quien estaba con él y cuando llegó Simone intentó meterse en la cama con el cadáver. Sin embrago, por mucho que hicieraa, la heredera legal, injustamente, de los textos de Sartre fue Arlette. Simone quedó destrozada.
(99 historias de amor, Alicia Misrahi, Debolsillo, 1ª edición de 2005)

2 comentarios

2 comentarios

  1. 16 ago 2005 | 08:29 PM # enrique márquez dice:

    ¿amor contingente vs. amor necesario -beauvoir/sartre? o, mejor para peor:¿pasión sofocada vs. pasión sin límite -beauvoir/algren-?

  2. 7 mar 2007 | 06:33 PM # 40noches dice:

    Ohh que final tan feo, me ha dado pena la verdad, que injusticia, debió ser Simone y no Arlette. Grrrr tanto tiempo juntos, compartiendo ese bizarro cariño.
    Uhmmmm hay que regresar al pasado en nuestra máquina del tiempo y darle una paliza a Arlette por metiche grrrr (te sonó raro eso?, no estoy tomado por si acaso, sólo que suelo tener mis pocos momentos de lucidez ...y esté no es jaja).
    Oye, o sea que Simone era bisexual?, uhmmm y Sartre un seductor empedernido wow se parece mucho a cualquier pareja hippie de los 70'.
    Gracias por compartir aquella historia.

Escriba un comentario: